Ser sólo voz y viento en el camino. Sombra invisible de los días. ¿Eres tú, viajera, la que oyendo va estas palabras en los sueños? No lo sé. Abro esta ventana para mirar la noche, y en la noche recordar tu dulce cabellera, tus celestes ojos y tus sueños. ¿Qué son los años, qué la edad, qué los días para amar lo que amamos una sola vez en el camino? ¡Dime tú, divino sol, si al voltear esta montaña la veré un día, sentada bajo el árbol de mi vida!
Señor suelta a los cautivos, el Señor abre los ojos a los ciegos, el señor levanta a los encorvados, el Señor ama a los justos, el Señor custodia a los peregrinos, mantiene al huérfano y a la viuda, pero turba la senda de los pecadores. Reinará el señor eternamente. Salmo 146
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dimanche 6 janvier 2008
vendredi 28 décembre 2007
Amistad en las calles
Somos otros, los que dejamos huellas en la visible calle. Pero hay gentes que pasan con ojos y con lenguas muy oscuros, siendo blancos. Esos ojos que pasan no nos miran, esas lenguas no nos hablan, porque somos lo que somos: forasteros, seres invisibles que la sombra o el destino nos trajo, por estas calles tan humanas. No me dejes, Señor, en este páramo sin nombre, donde sólo me abriga el frío y el dolor
dimanche 23 décembre 2007
Navidad 2007
Los días se alargan con el frío. Es navidad y todos buscan acomodarse bajo las luces de las ciudades, otros en las sombras de las calles. Hace frío, un frío muy profundo que modela los cuerpo y las voces. Es navidad en el rostro de los afortunados, no en el de los forasteros ; pero es navidad en alguna parte y todos dejan por un instante su agonía y su recuerdo. Una sola estrella guía las sombras, las escasas sombras que caminan por los estrechos senderos, azotados por el frío. Debería ser navidad en los ojos de los niños, de todos los niños de la tierra a quienes no les importa su color ni su lengua, ni nada que no sea una luz, una vida, una sonrisa en el camino. Es navidad en los ojos de los afortunados que todo miran, pero nada miran. Esos sólo miran la piedra, no el dolor ni la pena del hombre que camina solo, vestido de inviernos, sueños y esperanzas. Es navidad y hay un silencio muy oscuro que flota sobre los bosques, sobre las casas de los afortunados ; mas hay otro silencio azul que mira con una pena envuelta de ternura, todo lo que existe bajo el sol. Es navidad, y quisiera que sea navidad para todos los hombres de la tierra. Aquí espero.
París 20-12-2007
París 20-12-2007
jeudi 29 novembre 2007
LA SOMBRA
Protege sombra la sombra que camina,
no su destino, ni las voces que derramando
va tras unas huellas que en la oscuridad se pierden.
Devuélvele la aurora y los signos
que otras manos le arrebataron de su vientre,
en aquel tiempo que la memoria no olvida.
Sólo quiso ser un hombre, no el espectro de un hombre.
Toda la distancia errada,
ni las llagas que de su cuerpo brotan,
abarcan su destino, sólo su recuerdo.
Díctale en la noche, sueños, no visiones
que de la lumbre, ya despierto, lo distancian.
Muéstrale los ríos virginales que se ocultan
de sus ojos marchitados.
Devuélvele la luz en su difícil laberinto imaginado.
Sólo quiso ser un hombre, no el espectro de un hombre.
no su destino, ni las voces que derramando
va tras unas huellas que en la oscuridad se pierden.
Devuélvele la aurora y los signos
que otras manos le arrebataron de su vientre,
en aquel tiempo que la memoria no olvida.
Sólo quiso ser un hombre, no el espectro de un hombre.
Toda la distancia errada,
ni las llagas que de su cuerpo brotan,
abarcan su destino, sólo su recuerdo.
Díctale en la noche, sueños, no visiones
que de la lumbre, ya despierto, lo distancian.
Muéstrale los ríos virginales que se ocultan
de sus ojos marchitados.
Devuélvele la luz en su difícil laberinto imaginado.
Sólo quiso ser un hombre, no el espectro de un hombre.
vendredi 16 novembre 2007
LA HUELLA
Una noche larga como un sueño amargo; y amanezco cansado en esta orilla. Soy una sombra de perfil indefinido, y un mar abierto moja mis cansados pies. Aquí estoy, Señor, buscando tus huellas que perdí. Quisiera recostarme en los brazos de la montaña que me espera, aquella que veo en el fondo del camino. Nosotros, los forasteros, los que fuimos despojados de los sueños en la frontera de los días, avanzamos todavía buscando huellas y caminos.
dimanche 14 octobre 2007
Extranjera
Dime tú, piedra, qué quedará de nosotros
de este rostro azotado por el viento
de aquel corazón entristecido que me busca
de aquellos ojos que son la luz y la tormenta.
Tiempo de abundancia y de agonía
protege los errantes pasos
de aquella extranjera peregrina de los mares
de aquella sombra indefinida que se forma a mi costado.
Seguramente nos verán pasar por un puente de París
Cruzar un oscuro parque de Berlín
Huir de una ciudad como Madrid.
Tú, bella extranjera, más allá de las fronteras que se forman
espérame, allá, donde siempre ha de brillar el sol.
de este rostro azotado por el viento
de aquel corazón entristecido que me busca
de aquellos ojos que son la luz y la tormenta.
Tiempo de abundancia y de agonía
protege los errantes pasos
de aquella extranjera peregrina de los mares
de aquella sombra indefinida que se forma a mi costado.
Seguramente nos verán pasar por un puente de París
Cruzar un oscuro parque de Berlín
Huir de una ciudad como Madrid.
Tú, bella extranjera, más allá de las fronteras que se forman
espérame, allá, donde siempre ha de brillar el sol.
mercredi 3 octobre 2007
El retrato
La quimera, la voz, el sueño : ramas que rozan nuestras manos. Ruidos, brasas, llantos que inundan nuestros ojos. Somos otros, rodeados de zarzas y caminos infinitos. En la mirada está nuestro retrato.
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