¡Qué extraño es todo esto, noche, lejos de los umbrales de tu luz! Quisiera elevarme como las nubes, como las aves, como los cóndores que planean desde lo alto sus dominios. Ya no me tiembla la piel, ni el pensamiento me entrega a la fulgurante exigencia del olvido, ni al polvo. ¿Cómo podría ausentarme, noche, librarme de las cuerdas que me atan a tu vientre? No veo ninguna sombra definida en el oscuro sótano que me encierra. Mi retirada es próxima
4 commentaires:
Coincido en que la noche lleva al vuelo libre de un pájaro. Es un desplegar de alas hacia la luz que queremos alcanzar. Bello texto. Felicitaciones.
Viviana F. Pelle
Estimado Porfirio:
Más allá del umbral de la luz...
Pues hay sombras que son ladrillos y otras que son la infinitud libérrima y gozosa.
Del Piélago, del estelar techo sin fondo, de la palabra eterna que retorna en cada vida, en dada poeta toco y respiro, miro, retengo y comparto su misterio. Una extrañeza y lo bello, -suficiente don- para no sentirme prisionero en esta triple celda del cuerpo, de la temporalidad, de la matemática.
Tu Victor
Tu prosa es poética amigo, te felicito.
Un abrazo fraterno
L3mØs
http://musica-y-poesia.blogspot.com
Hola Porfirio!
Tanto tiempo sin saludarte, he vuelto a leerte, como quien anhela una taza de amable café en una noche fría
:)
Un Abrazo
Yelinna
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