Membres

samedi 21 juillet 2007

Carta a una extranjera imaginaria

Recojo estas palabras del silencio que me abrigan,
en tu ausencia ; hoy cuando camino
por los laberintos que habitan las ciudades.
¿Dónde estarás tú, extranjera, hoy cuando te escribo ?

¡Cómo no imaginarte, lejana y dulce ;
apacionada y triste, por las orillas de este río !
Allá estarás tú, en el extremo de la tierra,
esperando la voz, ésta que te busca entre las gentes.

No son sólo los mares los que dan reflejo
a tus cansados ojos, son también,
los espejismos que cubren los desiertos.
Siento que los vientos australes me alargan tu mira.

En tu mansa cabellera se pierde mi silencio,
hoy cuando llueve inquietudes en mi pecho,
hoy que llevo mi cara de triste caminate ;
mas por allá va una estrella buscando su destino.

Tan lejos están tus pasos de los míos,
tan lejos tu mirada de la mía,
tan fundida va la sombra en la sombra ;
pero los corazones, envueltos de esperanzas, borran inmensidades.

París 15-09-2005

7 commentaires:

bajamar a dit…

Qué lindo escrito Porfirio, en la esperanza del territorio imaginario todos son tan familiares a nuestro empeño y esperanza

un beso desde el sur

bajamar a dit…

esperanza-esperanza...leáse Latitud en la primera de ellas

:)

Susana Quiroga a dit…

Bello el poema (Sugiero corregir la ortografía: apaSionado. Agregar "s" tus cansadoS ojos.

Susana Quiroga

Ana María Fuster a dit…

gracias por invitarme a tu blog, encantadora sombra que se sumerge en la sombra del otro como en sí misma....
ahora estás invitado a mi blog...
Seguiré leyéndote.

INMA VALDIVIA a dit…

Sugerentes letras, porfirio ¡cuantas extranjeras se debaten hoy
entre oleajes por alcanzar la tierra prometida!
saludos literarios

El Autito a dit…

Hace frío y afuera el cielo está gris y oscuro, como siempre son los cielos, de oscuros y grises, en esta Lima que tiembla bajo la lluvia mezquina y helada.

¿es así de hostil el firmamento allá en Francia?

¿cuántos no nos sentimos extranjeros en nuestras propia tierra?

Te mando un cálido abrazo desde esta urbe que se muere de frío.

bellaco a dit…

saludos